Amor brujo

Aquí se escribe de amor, druidas, meigas y todo la magia verdadera, universal, heredada y adquirida. De hierbas que curan y decretos elevados al alma. Que caiga la inquisición. Los espero. :D

ME DECLARO VIVO



“Saboreo cada acto. Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba. Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!
Desde entonces me atreví a ser como soy. Tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: vegetarianos que devoran al prójimo con su intolerancia, personas que caminan con un cartel que dicen: “Yo se más que tu”; médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reúnen los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.
El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo. La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando imparable, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida. Quizás solamente teníamos que ser humanos.
El que tú no veas los átomos, no significa que no existan. Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos. Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz. En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.
Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida. El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles. La educación oficial te prepara para que seas tu propia interferencia.
Es interesante ver cómo los programas educativos eligen cuidadosamente todo lo esencial para descartarlo; así, no se enseña a vivir ni a morir, a amar ni a reír. La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias. No es suficiente querer despertar, sino despertar. La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado.
Recuerda que el deseo de hacerlo bien será un interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la
meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente. No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, encarna utopías y lo imposible se pone a su disposición. La mejor manera de ser feliz es: “ser feliz”; reconstruye tu raíz y saborea la vida; somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos.
El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz. Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, mas no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel. La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado. Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.
El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica. Sin amor, el síndrome de inmunodeficiencia será adquirido inevitablemente y ello es mortal. Desde mi corazón indígena sospecho que ser infeliz es una evasión. ¡Cuán fácil es hacer tonterías en este mundo moderno! Sospecho que el hombre empezó a equivocarse hace mucho tiempo, es decir que ya es tiempo de rectificar la marcha, y reorientando el paso, retomar la sagrada senda del sol.
No es posible llegar a nuestro sitio sin trascender el egoísmo; no es posible acceder a la vida plena sin haberse purgado previamente de miedos y temores. La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza. Hay cosas que son muy razonables y… apestan. Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.
Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada. Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz solo lo que puedas, y
fundamentalmente celebra lo que tengas. La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo. No importa lo que digan de ti… Lo que los demás esperan de ti pueden convertirte en una cárcel; digan lo que digan de mí yo soy el que soy."
Del libro, “Me declaro Vivo” por Luis Espinoza (Chamalú), 1994


Espejo

Así es la vida, devuelve todo lo que das, tarde o temprano retorna. Algunos dicen que multiplicado siete veces siete. No hice un balance contable al respecto pero es posible que se incremente. Entonces la vida es un espejo, un reflejo de nuestras acciones. Si quiero justicia soy justo, si quiero paz armonizo con el alrededor. Doy felicidad si deseo la mía y se continúa hasta el infinito con todo lo positivo que quiero que refleje el espejo, que retorne a mi. De igual manera lo malo vuelve así que trato de no pensar ni hacerlo. Imagínese que llegue incrementado siete veces siete...
Quiero amor doy amor primero. El amor se consigue amando. 
Espejo, la vida no es casualidad, la vida es causalidad exactamente un reflejo de mi.

Gabriela




¡Ojalá te enamores!


¡Ojalá te enamores! Los gitanos maldicen, y la peor maldición jamás dicha es solo una. La más funesta. La más terrible. Basta que crean tener un enemigo, un enemigo específico, concretamente, un desapasionado (la ausencia de pasión es una afrenta para quien vive con ella a flor de piel) que lanzan el guante y el hechizo. Lo sentencian para siempre, y el condenado convive eternamente con el peso del dictamen sobre su cabeza, su alma y corazón. ¡Ojalá te enamores! Ojalá te enamores, dicen y maldicen. Ojalá te enamores, digo yo. Y no es solo una sentencia, es además un profundo anhelo. Ojalá te enamores y sientas el deseo descontrolado de recorrer las calles mojadas yendo de la mano, de noche, sonámbulo y ebrio. Desconcertadamente feliz. Ojalá te enamores y no sepas qué hacer. Que sientas el alma bellamente desgarrada y desees que cada girón sea unido solo por una persona en el mundo, solo una. Aquella persona que pueda desnudarte con pensarlo, y que el despojo no te inunde de frío. Ojalá te enamores y no puedas con eso. Que cada rincón de tu memoria sea habitado por un solo pensamiento, y que aquellos que huyen en otra dirección no encuentren el rumbo si no es con la guía de quien todo lo abarca. Ojalá te enamores y sientas que no es posible estarlo si no es con la proyección vital del deseo, que no concibas la vida si no es reflejándote en otra mirada y otras manos. Pero enamorarse no es para cobardes y convivir con dicha maldición no es para necios. Enamorarse solo es para aquellos que pueden con un destino atravesado, para aquellos que lleven un escudo y un carcajada por las dudas, y que por las mismas dudas pueden dejarlo en tierra. Enamorarse es para hombres comunes, esos que van vulnerables por la vida y que cuando es necesario, se la juegan por el suspiro de una mujer que baila. Enamorarse es para aquellos a los que no les incomoda ser espectadores, a sabiendas de que pueden ser protagonistas con solo quererlo. Enamorarse es para quienes pueden correr bajo la lluvia sin que las gotas los mojen, solo movidos por la pulsión de subirse a un tren que los espera. El tren espera, y ellos corren justamente por ese motivo, para evitar la espera del otro. Eso es enamorarse, creo. Y eso es poner el amor en acción. Enamorarse, en fin, no es para cualquiera. Solo unos pocos pueden con tamaña maldición. 
¡Ojalá te enamores! Y no puedas con eso. Y corras hacia el tren bajo la lluvia. Y no te mojes. 

¡Ojalá te enamores!



El final es en donde partí (La Renga)

Déjame ver que hay para saborear esta vuelta,
la carta no está siempre a tu alcance en los matutinos. 
Loco de pensar que se disputa el poder y la gloria, 
y con el frío de un reino las almas congelar; 
cuanta verdad, cuanta mentira y cuantas palabras
y todo este motor para devastar tu inconsciente. 

Y en que lugar, habrá consuelo para mi locura, 
esta ironía con qué se cura
si el final es en donde partí. 
Y a quién llamar a quién golpearle la puerta tan tarde, 
con quien hablar cuando no hay nadie, 
si esta noche no puedo dormir. 

Déjame ver que hay para saborear esta vuelta, 
la verdad, la mentira y la mueca de tu ingenuidad. 
Cuantas palabras que se disputan el poder y la gloria
y cuantas vidas se pierden en el frío de un reino mortal. 
Loco de pensar queriendo entrar en razón y el corazón, 
tiene razones que la propia razón nunca entenderá. 
Y a donde voy , siempre voy a buscar lo que es mío, 
aunque el planeta termine en un círculo
y el final es en donde partí. 

No llores más, dame la mano contáme tu suerte, 
de esta manera quizás no sea la muerte, 
la que nos logre apagar el dolor. 

Y en qué lugar, habrá consuelo para mi locura, 
esta ironía con qué se cura si el final es en donde partí. 
No llores más, dame la mano contáme tu suerte, 
de esta manera quizás no sea la muerte, 
la que nos logre apagar el dolor. 


Después hay que llegar (29 años sin vos Julio)


Después hay que llegar

Por Julio Cortázar

Se puede partir de cualquier cosa, una caja de fósforos, un golpe de viento en el tejado, el estudio número 3 de Scriabin, un grito allá abajo en la calle, esa foto del Newsweek, el cuento del gato con botas, el riesgo está en eso, en que se puede partir de cualquier cosa pero después hay que llegar, no se sabe bien a qué pero llegar, llegar no se sabe bien a qué, y el riesgo está en que en una hora final descubras que caminaste volaste corriste reptaste quisiste esperaste luchaste y entonces, entre tus manos tendidas en el esfuerzo último, un premio literario o una mujer biliosa o un hombre lleno de departamentos y de caspa en vez del pez, en vez del pájaro, en vez de una respuesta con fragancia de helechos mojados, pelo crespo de un niño, hocico de cachorro o simplemente un sentimiento de reunión, de amigos en torno al fuego, de un tango que sin énfasis resume la suma de los actos, la pobre hermosa saga de ser hombre.

No hay discurso del método, hermano, todos los mapas mienten salvo el del corazón, pero donde está el norte en este corazón vuelto a los rumbos de la vida, dónde el oeste, dónde el sur. Dónde está el sur en este corazón golpeado por la muerte, debatiéndose entre perros de uniforme y horarios de oficina, entre amores de interregno y duelos despedidos por tarjeta, dónde está la autopista que lleve a un Katmandú sin cáñamo, a un Shangri-La sin pactos de renuncia, dónde está el sur libre de hienas, el viento de la costa libre de cenizas de uranio, de nada te valdrá mirar en torno, no hay dónde ahí afuera, apenas esos dóndes que te inventan con plexiglás y Guía Azul. El dónde es un pez secreto, el dónde es eso que en plena noche te sume en la maraña turbia de las pesadillas donde (dónde del dónde) acaso un amigo muerto o una mujer perdida al otro lado de canales y de nieblas te inducen lentamente a la peor de las abominaciones, a la traición o a la renuncia, y cuando brotas de ese pantano viscoso con un grito que te tira de este lado, el dónde estaba ahí, había estado ahí en su contrapartida absoluta para mostrarte el camino, para orientar esa mano que ahora solamente buscará un vaso de agua y un calmante, porque el dónde está aquí y el sur es esto, el mapa con las rutas en ese temblor de náusea que te sube hasta la garganta, mapa del corazón tan pocas veces escuchado, punto de partida que es llegada.

[Texto escrito entre 1977 e 1978. Divulgado en Buenos Aires casi 20 años después por el amigo del escritor, el pintor Oscar Mara, cuyas pinturas inspiraron Cortázar. Fue publicado en Buenos Aires por la Revista La Nación, Nº 1481 (23 de noviembre de 1997), pp. 73-76


Hombre niño


Anoche una sorprendente luna llena iluminaba todo de amarillo. Quise tomarle una foto pero cuando lo recordé ya estaba en lo más alto, esplendorosa aún pero no la instantánea que mi mente había programado. No podías dormir, te acaricié para que te relajes pero no logré calmarte. Me dormí y me despertaste a la madrugada refunfuñando por las pesadillas. Me levanté y preparé una tisana de esas que vienen en sobre porque no te gusta ver las hierbas que uso. Me dijiste que son gualichos. Género masculino por siglos descreído de la sabiduría de Hera. 
Al fin conciliaste un sueño profundo y yo soné con otras realidades dudando de estar a tu orilla. Cuando abrí los ojos, al amanecer, creí estar sola en la habitación de la casa paterna. Busque mi perrito de peluche, ese que te provocaba golpear aduciendo que dormía entre mis brazos, y en cambio estabas vos con tu carita de niño travieso acunado por ángeles. -Amor, me ducho y te preparo el desayuno, ¿queres? Susurre 
-Mmmmmm (tu idioma gutural) Sí. Dijiste y se me encendió el mundo.

Gabriela


El amor preside mi vida ♥ Te amo


LLEGARÁ EL TIEMPO EN QUE
ESTUDIARÁS MI DOLOR,
EXAMINARÁS MIS TRISTEZAS,
INTERPRETARÁS MIS ANGUSTIAS;
LENTAMENTE, SIN SOBRESALTOS.
COMPRENDERÁS, ENTONCES,
QUE AMÉ PORQUE QUERÍA VIVIR;
Y QUE ME DEJÉ AMAR
PORQUE QUERÍA QUE VINIERAN LOS DEMÁS.
QUE NUNCA DETUVE AL AMOR.
QUE POR VASTAS RAZONES DE CONVIVENCIA
ME ESCAPÉ DEL AMOR, PERO NO LO DETUVE.

QUE EL AMOR
PRESIDIÓ TODO LO QUE HICE, 
TODO LO QUE HICIERON LOS DEMÁS POR MÍ.
Y QUE MUY POR ENCIMA DEL FUGAZ HALAGO DE SER AMADO,
ME FUE DADO EL GOZO
DE VER LA VIDA EN LOS DEMÁS.
Y QUE SI MUCHO VIVÍ
ES PORQUE MUCHO AMÉ.
Y QUE ME DISPUSE A MORIR
SÓLO CUANDO ME PARECIÓ
QUE ME HABÍA QUEDADO SIN AMOR.

MARIO BENEDETTI




Gabriela