Amor brujo

Aquí se escribe de amor, druidas, meigas y todo la magia verdadera, universal, heredada y adquirida. De hierbas que curan y decretos elevados al alma. Que caiga la inquisición. Los espero. :D

Tu niña amada

Añoras lavanda mas aroma a jazmín
del nocturno que fragante el espacio inunda.
Crees que no te quedará vida para acariciar su piel
pero ella hermanada de viento vuela en sueños desafiando al océano sólo para besar tu frente,
sólo para aquietar tus penas.
Provocas su risa y llanto atempo, acaricia tus letras, las hace suyas,
las cuida, las mece, las traspasa.
Tal vez su cuerpo sea mapa recorrido por las manos de otro.
Si ese delgado hilo rojo se desenredara y lograran encontrarse en el lugar preciso a la hora exacta.
Si los astros se alinearan, si pudiera decirte donde está tu niña amada.


Quiero llevar tu sello...


Quiero llevar tu sello,
estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello.

Julia Prilutzky Farny


Amor trillado

Me dirán que está trillado hablar de amor,
bastardeando a Bécquer promulgarán que la poesía ha muerto,
que contando mi historia se pierde el misterio.
Gritarán que la revolución no es amor, 
que hacer para cambiar las cosas es una utopía,
que cambiar para mejor no es posible,
que la primavera se limita solo a las plantas,
que no queda nada por florecer en las almas.
Castigarán mis oídos con alaridos, 
borrarán la imagen de tu sonrisa para que me olvide 
del verso libre que me subyuga y me libera.
Tirarán toneladas de desperdicios sobre mi alterada mente,
palabras inservibles, vacías.
Añorarán que mi vida transcurra entre Thanatos e Hipnos.
Suprimirán tu voz y tu silencio.
Seguirán asustándome con que crecer duele...
¡Ay!
Quisiera poner mi sangre aquí,
entregarla en pos de la escritura "sublime".
Pero sólo encontraran eso que está tan trillado.
Amor


MI PADRE

Mi padre me enseño a luchar por mis sueños,
me contagió su melomanía, su pasión por la radio.
Me retó mil veces por mi olfato absoluto. ("Vos y los olores")
Mi padre me heredó su locura, su testarudez.
Me dijo que no importa lo que digan de mí los demás,
el mejor juez de mis actos es mi consciencia.
Me explicó que hay que pensar antes de hablar,
(aunque a veces lo olvido)
Que vergüenza debo tener si hago el mal, 
a caminar con la mirada en el horizonte aunque parezca inalcanzable.
Me mostró que cantar es abrirse el pecho 
y sacar el corazón hasta la punta de la voz,
que no interesa si se ríen,
que tal vez no lo quieran y lo más probable 
es que no le entiendan.
Así que ahí va este intento de canción aunque desafine.

¡Feliz día del padre!






MI MIEDO

Caminábamos los dos bajo la noche 
para ti la luna, para mi tu voz 
y camino abajo fue que callado te besé 
y no supe lo que hacer con este amor. 

Caminábamos los dos perfume adentro 
y a tu mano se aferraba mi razón 
y no sé muy bien decir si estas flores de jardín 
o tu pelo destilaban ese olor. 

La luna impar dejándose mirar 
y tu me sugerías algún verso 
para seguir mirándonos la luz 
de una ventana atravesó el silencio. 

Y pudo más la vida que los dos 
o bien "quiero decir' 
fue más mi miedo. 

Caminábamos los dos perfume adentro 
y a tu mano se aferraba mi razón 
y no sé muy bien decir 
si estas flores de jardín 
o tu pelo destilaban ese olor. 

La luna impar dejándose mirar 
y tu me sugerías algún verso 
para seguir mirándonos la luz 
de una ventana atravesó el silencio. 

Y pudo más la vida que los dos 
o bien 'quiero decir' 
fue más mi miedo.

Alejandro Filio

Y PUDO MÁS LA VIDA QUE LOS DOS CHARRÚA.
LOS AMO Y PERDÓN POR DEVELAR EL MISTERIO.

Tres

Discurrió la arena entre mis dedos,
el tiempo se detuvo.
Fue en ese instante donde todo comenzó.
El mundo su marcha interrumpió.
Nuestra historia como río desbordado inundó almas.
Te descubrí enamorado nuevamente de la vida.
Te quiero para siempre en mi presente.
Espíritu libre tu simiente ha dado frutos, 
ya no somos dos.

Gabriela




LEYENDA DE LA MATRIOSKA

Leyenda de Matrioska - Dimitar Janakiew Inkiow


Érase una vez, un viejo carpintero ruso llamado Serguei.
El viejo Serguei, fabricaba preciosos objetos de madera: silbatos, juguetes, instrumentos musicales... Para ello, todas las semanas, salía a buscar buena madera al bosque para su trabajo.

Aquella noche había nevado mucho, pero con los primeros rayos de sol de la mañana, nuestro amigo salió esperando tener fortuna y encontrar un buen tronco con el que poder trabajar la madera. Pero sólo encontró viejos trozos de madera húmedos y pequeños, que con suerte solo podían servirle para calentarse al fuego.

Cuando iba a retirarse rendido por el cansancio, algo llamó su atención: un bulto grande sobresalía sobre la nieve. Al agacharse, vio el más hermoso de los troncos que nunca había recogido, de una maravillosa madera blanquecina. Serguei tomó fuerzas y recogió el tronco, que transportó hasta su casa. Tomó aquel tronco como el mayor de los tesoros y pensó que debía valer para hacer algo muy especial.

Pasó días y noches sin dormir, hasta que por fin se le ocurrió hacer una muñeca con la madera y así lo hizo. Cuando terminó, estaba tan orgulloso de su trabajo, que decidió no ponerla en venta. Se sentía muy solo y aquel pequeño objeto lo acompañaba en su soledad.

-Te llamaré "Matrioska"- dijo a la pequeña muñeca.
Cada mañana, Serguei se levantaba y saludaba a su amiga:
-Buenos días, Matrioska. Hasta que un día, la Matrioska contestó:
-Buenos días, Serguei. Serguei se quedó muy impresionado y volvió a responder:
-Buenos días, Matrioska.
El viejo carpintero se sentía muy afortunado de tener alguien con quien conversar en su soledad. Pero Matrioska solo hablaba cuando los dos estaban solos.

Un día, Matrioska se levantó muy triste. Serguei, que lo había notado, preguntó:-¿qué te pasa, mi querida Matrioska?-¡que no es justo!-¿el qué?- contestó el carpintero.
-Cada mañana me levanto y veo a la osa con sus oseznos, a la perra con sus perritos... incluso tú me tienes a mí. Yo querría tener una hijita- contestó la Matrioska.
-Pero entonces- le dijo Serguei- tendría que abrirte y sacar madera de ti, y eso sería doloroso.-Ya sabes que en la vida las cosas importantes siempre suponen pequeños sacrificios- contestó la bella Matrioska.

Y así fue como el carpintero abrió a su pequeña muñeca y de ella extrajo madera de su interior, para crear una muñequita más pequeña pero exactamente igual a ella, a la que llamó Trioska.
Desde aquel día, todas las mañanas saludaba:-Buenos días Matrioska, buenos días "Trioska".-Buenos días, Serguei- respondían al unísono.
Muy pronto ocurrió que Trioska también sintió la necesidad de ser madre. Así, el viejo Serguei volvió a repetir el proceso y de ella sacó otra muñeca exacta a ella pero más pequeña a la que llamó "Oska".

Al cabo de un tiempo, también el instinto maternal se despertó en Oska, que rogó a Serguei que la hiciera madre. Al abrir a Oska, se dio cuenta de que sólo quedaba un mínimo trozo de madera. Sólo una muñeca más podría realizarse.

Entonces, el viejo carpintero tuvo una gran idea. Fabricó un diminuto muñeco y antes de terminarlo, le pintó unos grandes bigotes. Cuando lo hubo terminado, lo puso delante del espejo y le dijo:-mira, "Ka",... Tú tienes bigotes. Eres un hombre. Por tanto, no puedes tener un hijo o una hija dentro de ti.

Después abrió a Oska. Puso a Ka dentro de Oska. Cerró a Oska, abrió a Trioska. Puso a Oska dentro de Trioska. Cerró a Trioska, abrió a Matrioska. Puso a Trioska dentro de Matrioska y cerró a Matrioska. Un día, Matrioska desapareció misteriosamente de la casa de Serguei.

Si alguna vez encontráis a Matrioska, Trioska y Oska y en su interior, al pequeño Ka, no duden en darles cariño.